IGLESIA DE SAN ESTEBAN

abril 12, 2013

Convertida hoy en la única sede de la Iglesia Ortodoxa en Navarra, es uno de los monumentos más antiguos del municipio. Tal y como se describe en el Catálogo Monumental de Navarra, estaba emplazada en el antiguo núcleo de población y data del siglo XVI, aunque su aspecto original fue modificado en el siglo XIX.

Su espacio interior presenta una única nave rectangular con un solo tramo marcado en la zona de los pies y cabecera recta. Cercana a ella, se abren dos capillas de planta rectangular, una a cada lado, a modo de crucero. Sobre los muros de pequeño sillar se alzan las cubiertas, que consisten en una bóveda de terceletes para el tramo de los pies, cuyos nervios moldurados apean en ménsulas decoradas con cabezas humanas o de querubín.

Un arco fajón de medio punto moldurado da paso a la cubierta del XIX, una bóveda de medio cañón sobre una imposta moldurada que voltea sobre el resto de la nave y cabecera. Para las capillas laterales se utilizan bóvedas de medio cañón con lunetos.

El coro de madera se sitúa en el tramo de los pies y presenta una balaustrada del siglo XVII entre machones, sostenida por un friso de triglifos y metopas. En el ámbito del presbiterio se abren dos puertas adinteladas dispuestas a ambos lados de manera simétrica, que conducen a sendas estancias de planta rectangular y techumbre plana, una de las cuales actuaba como sacristía.

En el lado de la Epístola se encuentra la puerta de ingreso abocinada en cuatro arquivoltas baquetonadas que descansan sobre sus correspondientes columnillas con basas poligonales. Tras el volumen de la capilla, la casa parroquial oculta el resto del muro por este lado. La cabecera es recta y maciza y en el lado del Evangelio se suceden los cuerpos de la estancia – sacristía, capilla lateral y un contrafuerte. Por este mismo lado, se adosa a la torre el cilindro de la escalera de acceso que es obra del cantero vecino de Ustárroz, Pedro de Sagardi.

En el muro frontal de la cabecera quedan restos de pinturas murales del siglo XVI. La parroquia contó, además, con un retablo romanista de comienzos del XVII, del cual sólo se conserva la talla del titular, San Esteban, que junto con la pila bautismal fue trasladado a la parroquia de San Pablo. En la capilla lateral se adosa al muro testero la mazonería de un retablo tardobarroco de fines del siglo XVIII.


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