EL PATRÓN

abril 12, 2013

La imagen de San Esteban apareció en un rincón de la antigua casa parroquial del Pueblo Viejo en el año 1989, abandonada entre cajas y en una situación bastante deteriorada. A iniciativa de la Comisión de Cultura y tras conversaciones con la Institución Príncipe de Viana, fue restaurada por María Concepción Aguirre Martínez, que le aplicó un tratamiento de limpieza, policromado imitativo de la pieza y barnizado de protección final.

La escultura de bulto de San Esteban, tardorromanista de comienzos del siglo XVII, pertenecía al antiguo retablo de la parroquia, cuya policromía ejecutada por Fermín Huarte fue tasada en 1627 por los pintores Juan Claver y Sebastián de Zárate, en un total de 60.000 reales. En esta talla de madera de olivo de, aproximadamente metro y medio, el santo aparece erguido en contraposto con el cuerpo levemente girado cubierto de una dalmática que forma gruesos pliegues. Entre sus manos, porta las piedras con las que fue apedreado hasta morir.

Tras su restauración, la imagen se encuentra desde octubre de 1991 en la Parroquia de San Esteban y San Pablo de Barañáin.


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